jueves 11 de septiembre de 2008

James Voligoma ha muerto

o la limó, no sabemos. La cosa es que no ha vuelto a aparecerse por estos rumbos, ni por ningún otro. Sus últimas señales de vida fueron dadas, paradójicamente, en Lima, donde se le vio de ánimos muy festivos y acalorados (adjudicados a los varios daikiris que traía puestos) tratando de batir el Record Guiness de almacenamiento en boca de caramelos media hora al tiempo que resucitaba una morsa de peluche. Fue el héroe del día. El blog permanecerá abierto en su memoria, y porqué no, esperando su regreso. Porque, cómo dijo Hilda Lizarazu “la locura no tiene fronteras.”
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. ......................................................................Los amigos de James

martes 19 de agosto de 2008

El rock es el rock

La Peluda, sacadísima en Club La Unión

“No entiendo cómo hay gente que niega el rock” dice un chabón con campera de cuero negro, gafas violetas, pelo hasta la cintura y tres orejas. Dos donde las tiene todo el mundo y otra que tenía en la mano, y tenía también bastante sangre en la ropa. Sus amigos le dicen Sopapo locura, y sus víctimas Sopapo, no!!! por favor, nooo... Luego dice algo cómo “los voy a desollar y a ofrecer a Satán” mientras mastica la oreja y la baja con nafta común, después creo que dijo que los iba a amar en una forma muy sucia, pero no se si escuché bien porque justo comenzaba a sonar la banda soporte, Cucharón Waskeado y me encomendé en cuerpo y alma a mi misión: quería entrevistar a las bandas, entrevistar al público, entrevistar a la música, conocer a Shakira con siete Fernets encima y que me invite a acompañarla a su casa y, más que nada en el mundo, quería manguear algo para fumar, porque, ¿no es a eso a lo que venimos a los recitales? Pero el investigador suave del siglo veintipico la juega de banana, entrevistando a los grosos y a los pesados, los que tienen mal aliento, al que vende panchos (hacerse el que se interesa en la movida de las historias de vida, todo suma para el latrocinio). La banda muestra muy buenas aptitudes roqueras, ya para el tercer tema corroboran su fama de jodidos cuando invitan a cantar a la abuela de uno de los integrantes y en el final a pleno la empujan del escenario y le tiran la silla de ruedas por la cabeza, en otro tema incendian un perro y en el último se suicidan. Alto recital. Consigo varias pastillas en una cartera que me robe por ahí, digo, me encontré. Resultado: adrenalina total. Se viene el momento que todos esperan, va a tocar La Peluda y la locura se descontrola, al carajo las entrevistas, ya para esta hora tengo la corbata en la cabeza. La masa poguea con piñas y patadas porque se anda diciendo que La Peluda se paso de rosca y no va a tocar ni mierda. Cuando vienen los paramédicos a asistir a los heridos, un grupete misterioso les dice en un coro muy lúgubre “vení enfermerito” y los succionan hacia la oscuridad, a los veinte minutos ya los muchachos se llamaban Wanda y Wendi. Lo veo a Sopapo que le pisaba la cabeza a un vieja que estaba despatarrada en el suelo cerca del escenario. Nada tenía gollete en el universo cuando aparece nomás, La Peluda, peluche del infierno, volcán de estrógenos combativos. Lo primero que dice es que se estaba cagando las patas porque se pasó de rosca de Navidad y mezcló con lemoncello. Tocó sus éxitos más recordados, cómo Nery Pumpido me chupa la concha, El Papa tiene ano y es genial y Todos los monos toman falopa; intercalando con nuevas y sensibles composiciones entre las que sobresalen Pasáme la trincheta o cambiá de canal y No me jodas, militar además de su aclamada versión de Es una masa ser tres, de Las Trillizas de Oro, en la que triplica su ser para intensificar el sentimiento. Y La Peluda cantaba y se cagaba y el público se cagaba a trompadas, porque está todo bien, porque el rock es el rock.
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lunes 28 de julio de 2008

Barney es un mamerto

Barney es un mamerto, y un zarpado. Ya de movida se hace evidente ante cualquier planteo sobre la situación moral y espiritual de un individuo que se mete dentro de un dinosaurio de peluche para bailarle a unos pendejos y decir pelotudeces por televisión por el sueldo mínimo, en Federales encima: uno concluye que es un mamerto, es un zarpado o está en las últimas. Casos cómo estos traen a la memoria popular los lamentables sucesos de la Generación Margarito, cuando tomó carácter de consecuencia nacional la situación de los jovenzuelos que estuvieron involucrados en el Proyecto Margarito Tereré, y que luego bailasen las canciones de Margarito hasta la locura. Fue muy triste, el ocaso de Barney, que comenzase casi imperceptiblemente hasta llegar al punto de ser galardonado cómo “de lo más loco que se vio en TV” por Abstrac el día en que se frotó durante cuarenta minutos en vivo para todo el mundo contra una palmera de utilería al tiempo que cantaba cosas cómo “mamá dame porotitos” y “eso es un pelado, eso es un pelado” hasta desmayarse, orinarse y defecar dentro del disfraz. Luego del bizarro episodio la programación fue cada vez más decadente, hasta que intervinieron las autoridades, mientras los niños observaban la degradación de su ídolo desconsolados. Descubrimos todos, hasta los más viejos, hasta los tiranos, hasta los adolescentes de cuatro décadas que no quieren crecer, las amas de casa, El Pombero, las achicorias, las niñas que tejen, todos comprendimos que la fantasía no es más que una mentira bonita. Y que a la hora de equivocarse los dinosaurios son bastante humanos.
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Antes del batacazo final ya a Barney se lo había visto en actitudes comprometidas.

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lunes 21 de julio de 2008

Celulares, cumbia villera y psicotrópicos

El regalo de dios para las masas everfescentes
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¡Extra, extra! Extrambólico vieja. Uno por ahí se despierta de una noche de locura, y muchas veces no puede encontrar el control remoto de su vida, y no es para menos: hipotecas, tarjetas de crédito, colonoscopía, residuos industriales, capitalismo salvaje y desmedido. Son muchos los problemas que agobian nuestras almas y nos predisponen a buscar escapatoria en la bebida o el paracaidismo. Pero también hay gente menos sensata que, lejos de idolatrar las profundas maximizaciones de Mohammed Guampeta o de Sid Vicious, se entregan fervorosamente a la gorrita que tapa los ojos, las cubanas, las zapatillas de seiscientos pesos, la jarra loca, la sevillana siempre lista. Y cumbia villera por supuesto, a pleno. Postura más que respetable ya que lo guacho no quieren ser britny spirizados ni concatenados por MTV y tonos Ubbi. ¡Vamo lo pibe! También están aquellos otros mozalbetes más papanatizados que andan al garete todo el santo día y manda la palabra PASION al 2020 o MASTER al 1421. Gentes que mandan un mensaje de texto para avisar que se tiraron un pedo. Es decir, hay de todo tipo de locura en esta granjita de Dios, incluso hay gente que mezcla antihistamínicos con Sprite para flashear mejor las burbujas. Atte J.V., más psicodélico que nunca.
Manda la palabra JAMESPERINOLA al 7777 y recibí una perinola con la forma del esófago de James.
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Cuando James le preguntó a unos muchachos del palo por qué eran
tan guarangos a la hora de expresarse uno le contestose "Eh, no te
zarpe guacho que te vamo a hacer tronar la gorra". James lo tomó
como una amenaza y se fue a su casa llorando como nena chiquita.
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miércoles 9 de julio de 2008

9 de Julio, un Día de La Concha de la Lora

Tál cómo se viene auspiciando desde muchos años, el 9 de Julio es una festividad de carácter benedictino en la que el pueblo en sus facciones más alocadas se mezcla en las calles con el elemento militarazado a beber del chocolate caliente de la paz encubierta. Celebramos activamente la participación de aquellos próceres que declararon la independencia en el marco de un operativo de contrabando de pepas coloniales (eran de corcho) y que en una maximización de las libertades sexuales esbozaron una Constitución y festejaron con el primer sacudón de características parlamentarias. Todos los años los festejos se centralizan en la centralizante capital de la republica, y los noticieros aprovechan para mandar fruta y mostrar a todos borrachos o de paco, este año se organizaron de manera muy confunsa un desfile mañanero en que se postularon las distintas milicias separatistas, las agrupaciones más desofilantes y las minorías menos presentables. Y luego un Gay Friendly Parade en el Regimiento de los Patricks (cambian de nombre para la acontecida ocasión), eso hasta la noche cuando la movida se descontroló de sus cabales y conculminaría para volver a comenzar luego en Los Bosques de Palermo y se degeneraría cuando rumbeara rumbo a once. Ahí fue cuando cayó la presidenta acompañada de un hombre con mordaza vestido de cuero y una bolsa para todos, cual Papá Noel farmacológico del conglomerado. También se organizó una movida hipona, una tailandesa y otra rave pastillera. En nuestra ciudad, por supuesto, no aconteció un carajo, cómo era de esperar, salvo las tradicionales empanadas, locro y mate con pororó. Día en que los uniformados comparten su impunidad con el pueblo enloquecido por videomatch. Un día muy nuestro.